
Saludos a la Blogosfera!. Como parece que los implicados directamente y hasta los hermanos bloggeros mas prudentes ven la Liga muy de cerca os propongo un viaje a nuestra historia más reciente para comprobar que los madridistas que tenemos la fortuna de ir al Bernabeu tenemos la sana costumbre (y la coincidencia dicho sea de paso) de irnos directamente, Paseo de la Castellana abajo, a rendir homenaje a nuestra Diosa Cibeles, sin olvidar a sus leones Hipómenes y Atalanta.
Desde que tengo la suerte de ser socio del Real Madrid he visitado ya en diez ocasiones a la Diosa de la madre Tierra y curiosamente en nueve de ellas hemos acudido directamente una vez acabado el partido de Liga y tras los fuegos de artificio de rigor. Unicamente en la famosa Liga de los play offs allá por 1987, tras vencer en la Romareda, rompió esta tradición.
Mis primeros cuatro años de socio coincidieron con los dobletes ligueros de los equipos vascos y hasta la campaña 1985-86 no pude visitar a la Diosa. En esa ocasión Valdano a cinco minutos del final de un partido contra el Valladolid ponía el definitivo 2-1 e iniciaba la gloria de las 5 ligas de la Quinta.
La siguiente campaña fue la única que nos hizo salir de casa para ir a la Cibeles. El Madrid se imponía 1-3 en Zaragoza en la Liga de los play off. Experimento que no tuvo gran acogida y no fue repetido.
La siguiente temporada y pese a golear 6-0 al Betis será recordada porque se celebró el título tres días después de caer con honor y mala suerte de cara al gol, en Eindhoven. En la 1988-89 coincidió el triunfo liguero con la espantá de Michel en el descanso por ser pitado por parte de la grada. Se ganó 3-0 al Español y fue la última Liga de Leo Beenhakker que cedió sus trastos a JB Toshack. En la campaña del Galés se batieron los records de goles (107) y Hugo Sánchez igualó el de Zarra con 38 dianas. La Liga se ganó con un 3-0 al Celta curiosamente en uno de los pocos partidos que se perdió el manito.
Tras esta Liga tuvimos que sufrir cuatro titulos del llamado Dream Team, que para ser un equipo de ensueño ganó tres de sus cuatro títulos en la jornada final y por fallos de los rivales (las dos tenerifadas y el penalty de Djukic). Como penitencia por lo de Tenerife, Jorge Valdano nos devolvió a Cibeles en la campaña 1994-95. El argentino y la dupla de apartados Amavisca y Zamorano, que fueron los autores de los goles del 2-1 al Depor a dos jornadas del final.
Tras una temporada nefasta, que nos dejó fuera de Europa, se fichó a Capello en la 1996-97, y cumplió su objetivo antes de ser defenestrado y con un 3-1 ante el eterno rival, el Atletico de Madrid, nos condujo hasta la Diosa frente al hoy Ayuntamiento. Y tras otro periodo de carencia, "unicamente" llenado con dos orejonas en color, volvimos a ir desde el Estadio en la campaña 2000-01 y con un festival de Figo en un 5-0 al Alavés bajo la batuta del gran Vicente.
Las últimas dos Ligas fueron en la última jornada y con identico resultado 3-1. Ante el Athletic con un mohicano Ronaldo y ante el Mallorca con un Reyes renacido. Ambos títulos creo que fueron más demerito de Real Sociedad y Barça que no supieron mantener su ventaja pero también de constancia de un equipo blanco que nunca tiró la toalla.
Visto lo visto, y la tendencia negativa de los actuales perseguidores, me atrevo a aventurar que este domingo a eso de las 23 horas podríamos desplazarnos nuevamente hasta la madre de los Dioses olímpicos. Y si no, a vencer en Pamplona y que el Barça nos haga el pasillín. A mi no me genera ningún regusto especial pero se que a más de uno le pone...