Cuando llegó Juande al Madrid, los que le contrataron le pidieron una única cosa: dar alcance al Barça. Esto es, ya de inicio partía por detrás, y no en igualdad de condiciones como hubiera sido desde la primera jornada.


Cuando llegó Juande al Madrid, los que le contrataron le pidieron una única cosa: dar alcance al Barça. Esto es, ya de inicio partía por detrás, y no en igualdad de condiciones como hubiera sido desde la primera jornada.


( foto www.sport.es )
Quizá la razón por la que gasto tiempo y dinero acudiendo al estadio sean los partidos como el de hoy. Un partido glorioso y patético a la vez, como rezaba un SMS que me ha enviado un amiguete
Mañana juegan a las nueve de la noche Real Madrid y Getafe en el Santiago Bernabeu y esta vez no parece haber cláusula anti-cedidos (o como otros dicen “la cláusula del cagazo”), por lo que Granero, al contrario que Negredo con el Almería, sí podría jugar.





Pese a la derrota que sufrió el sábado, pero gracias a que Twente y Ajax también perdieron esta jornada, el AZ holandés ha conseguido matemáticamente su segundo título liguero en su historia, tras haber conseguido su primer y hasta ayer único título hace 28 años en la temporada 1980-81.

Hablamos de un equipo cuyas dos primeras derrotas fueron en las jornadas 1 y 2, y que por lo tanto, ha estado invicto desde el 13 de septiembre de 2008, hasta esta última jornada. Más de siete meses sin conocer la derrota.


¿Soy yo el único que ayer ha visto jugar al Real Madrid con 10 jugadores? ¿O fueron mis ojos, que no me los había lavado bien? ¿O fue mi tele, que se veía mal?
1. Fichar jugadores que acaben contrato y que por lo tanto lleguen libres



A día de hoy corren grave peligro de descender en Alemania equipos como el Eintacht, Hannover, Bochum, Arimina, Mönchengladbach, Cottbus o Karlsruher. Podrían ser interesantes jugadores como Stanislav Sestak, Robert Enke, Mikael Forssell, Jan Schlaudraff, Ioannis Anamatidis o Martin Fenin.

La “españolización” va ligada al “mercado interno”, y los grandes fichajes del “mercado interno” del fútbol español han sido pagando la cláusula de rescisión. ¿Por qué? Porque tenemos en España la sensación del miedo de que la venta en España es engrandecer a un rival; y a nivel socio-político (socios, accionariado, etc.) los clubes salen muy perjudicados políticamente. Por eso hay mucho miedo en las directivas.
Hoy echando un vistazo a la Web del diario AS me he acordado de Los Simpson. Bueno, esto no es nada difícil, estoy tan simpsonizado que muchas anécdotas del día a día las relaciono con esta, mi amada, serie.



Que me perdonen aquellos atléticos que se puedan molestar… pero una imagen vale más que mil palabras… y la imagen de Agüero vale más aún. No se sabe muy bien que sentía o qué pensaba el jugador… pero tal vez las cuatro palabras que forman el título de hoy sean las que se le pasasen por la cabeza al argentino.
Y para muestra un botón. El Villarreal. No tiene ningún Kun. Ni tiene ningún jugador que en mercado supere los 50 millones. Ni un delantero del Top Ten. Pero mañana se enfrenta al Arsenal en cuartos de Champions. Lucha por la tercera posición de la Liga… y lo que es más importante, no se le recuerdan ridículos por la competición doméstica.
Alguno podrá pensar que estoy loco o soy demasiado osado por escribir esto después de una agónica, sufrida y vital victoria de la selección in extremis… pero como diría Calderón: a liarla. Quiero debate.
Españolización, según
No son pocos los que quieren españolizar la plantilla del Real Madrid, aficionados, periodistas y candidatos inclusive. Pero al respecto estamos obligados a hacernos dos preguntas.
¿Debemos?
¿Podemos?
1. ¿Debemos españolizar al equipo?
Parece que existe la obligación, o al menos quienes defienden esa postura, nos la hacen ver así, con obligatoriedad. Y no estamos obligados. De hecho ningún equipo del mundo, afortunadamente, está obligado a tener un cupo mínimo de jugadores nacionales o extranjeros. Estamos en un mundo globalizado, y no en los años 80, donde algunos parecen haberse quedado, o a donde algunos parecen querer volver. ¿Quién no ha oído hablar en la actualidad de la famosa ecuación 6+5? Pues esa famosa ecuación que los equipos no están dispuestos a admitir no deja de ser un cupo mínimo. Una limitación. Un “me cortan las alas”. Algo que atenta contra la libertad y la autonomía de los clubes.
Dentro de la postura defensora de la españolización nos encontramos con frases que ya son típicas. Una es la de: “Necesitamos más jugadores españoles para recuperar nuestra identidad”. Mi respuesta: ¿Identidad? ¿Me va a hablar usted de identidad? Oiga usted, si hubo un jugador que dio verdadera identidad al Real Madrid, éste nació en Barracas, Ciudad de Buenos Aires. Un tal Alfredo Stéfano di Stéfano Laulhé. Y junto a él, un húngaro (Ferenc Puskas), un francés (Raymond Kopaszewski), y otro argentino (José Héctor Rial Laguia), entre otros españoles, claro está. Pero principalmente, esos foráneos.
Otra de las frases típicas que se oyen/leen mucho (más bien, recientemente), es la de: “Qué vergüenza que el Liverpool tenga sobre el césped más jugadores españoles que nosotros”. Mi respuesta: Oiga usted, que el Liverpool en la actualidad cuente con españoles en sus filas es una consecuencia de la nacionalidad de su manager. Rafa Benítez el mercado que conocía cuando llegó al equipo inglés era el español y la liga que conocía cuando llegó al equipo inglés era la española, y se llevó entre otros a un tal Nuñez, que no tenía nivel para el Real Madrid. Algo que hacen muchos entrenadores. Un holandés (Van Gaal) llena un equipo (el Barça) con jugadores de su país natal, Holanda. Un italiano (Sacchi) llena un equipo (Atlético) con gente del Calcio. Además, si lo que quiere usted es “nacionalizar” más al equipo y quiere ponerme un ejemplo, el Liverpool no es un gran ejemplo. Precisamente ese equipo hace todo lo contrario. ¿Cuántos ingleses tiene? Carragher, Gerrard y… ¿qué inglés más hay en ese equipo que no sea un canterano verde? Oiga usted, pues el Madrid tiene más españoles que ingleses tiene el Liverpool.
Otra frase es la de: “Yo primero me planteo fichar españoles, y luego extranjeros”. Oída a candidatos de hace tres años y de la actualidad. Mi respuesta: Oiga usted, pues yo pensaba que lo primaba era la calidad y no la nacionalidad. A mi, si el delantero del Real Madrid se hincha a meter goles, me da igual que sea mexicano, chileno, argentino u holandés. Oiga, imagínese que tiene usted una empresa y puede contratar a un español y a un francés. ¿No les hace una entrevista a ambos porque para usted vale más el hecho de que uno de ellos sea español? Pues a lo mejor su empresa tendría mucha identidad (como diría usted), pero tarde o temprano, con ese sistema de contratación, muy posiblemente quebraría. Lo primero que hay que mirar son las aptitudes, la calidad, el talento. No el lugar de nacimiento.
Al hilo de lo anterior, muchos dirán otras muchas frases: “¿Acaso es mejor Saviola que Negredo?”, ¿Mata tiene algo que envidiar a Drenthe? ¿Era necesario Van der Vaart estando Granero?” Mi respuesta: Oiga usted, tiene razón. Saviola no es mejor que Negredo, ni Mata tiene nada que envidiar a Drenthe, ni Van der Vaart era necesario estando Esteban. Pero es que estamos hablando de casos concretos. Y no unas manzanas podridas significan que haya que cortar al árbol. ¿Se cometieron fallos en el pasado? Sí, por supuesto. Pero españolizar porque sí, no solucionará que no tengamos jugadores mediocres. Mediocres seguiría habiendo siempre. Sean de la nacionalidad que sean. La mediocridad no se cura con una dosis de patria.
Otra frase que leo mucho es la de “Es que los jugadores nacionales, los de España, los de casa… esos sí que sienten la camiseta”. Mi respuesta: Como diría mi querido Bernd “no hace falta decir nada más”. Bueno sí. Sí lo diré. Las únicas personas que sienten las derrotas de un equipo son los que pagan por entrar al estadio, no los que cobran por lo mismo. No creo en los sentimientos (hacia los colores) de los futbolistas. Porque no existen. ¿Van a correr más por el hecho de ser españoles? ¿Van a llorar por una derrota? Permítame que lo dude. Habrá excepciones, claro que sí. Pero ese supuesto sentimiento no es una teoría científica, más bien una milonga instaurada.
Y para finalizar, la última frase que se ha puesto de moda, es la de: “Somos campeones de Europa. Ahora los españoles somos los mejores”. Mi respuesta: Yo más bien diría que fueron sólo 23 futbolistas los héroes de Viena, no todos los futbolistas españoles de

2. ¿Podemos españolizar al equipo?
Como hemos dicho anteriormente, 14 futbolistas españoles mostraron un verdadero nivel en el último verano, pudiendo decir “somos los mejores”. 14 futbolistas mostraron nivel para ser titulares en el Real Madrid.
Los titulares, Casillas, Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila, Senna, Xavi, Silva, Iniesta, Villa y Torres. Más los de la rotación, Alonso, Cazorla y Cesc.
Dos ya pertenecen al Real Madrid. Por motivos obvios los tres del Barça se descartan como posibles fichajes, al igual que Marchena, Capdevila y Senna por motivos de edad.
Queda pues, 6 futbolistas: Torres, Silva, Villa, Alonso, Cazorla y Cesc. Y tres factores a tener en cuenta.
En primer lugar, la predisposición del jugador. Torres tiene pasado atlético y mucho amor no parece sentir por la camiseta blanca. Cesc ya negó al club blanco hasta en dos ocasiones (porque todo el mundo sabe que es más culé que Joan Gaspart), y Villa es directamente incompatible con la figura del ‘7’ madridista. El asturiano representa para el Bernabeu (recuerden que en su mayor parte ese estadio es Raulista), al hombre que le quitó el 7 de España a su amado ídolo (recientemente, en el Bernabeu y jugando con la selección, Villa recibía unos tímidos pero muy apreciables silbidos). Cazorla en cambio estaba el año pasado deseoso por venir (recuerden la conversación con Iker Casillas captada por las cámaras de Canal9). Y Alonso y Silva, en ese sentido, son una incógnita.
En segundo lugar, las razones deportivas. No parece tener mucho sentido querer fichar a Torres o Villa cuando tienes en plantilla a cuatro delanteros (Raúl – que no cierra ciclo – Ruud, Higuaín y Huntelaar), y no parece tener mucho sentido querer fichar a Xabi Alonso cuando tienes en plantilla a dos Diarrás, y un Gago. Cesc, Silva o Cazorla en ese aspecto sí tendrían más sentido.
Y para terminar, en tercer lugar, el aspecto económico. Recordando el último post, Torres o Villa son fichajes de más de 50 millones de euros. Cesc y Silva están entre 30 y 50. Y Cazorla y Alonso entre 20 y 30. Si partimos de un presupuesto de poco más de 100 millones para fichajes y somos conscientes de que queremos reforzar la plantilla con 5 o 6 jugadores, los dos primeros están descartados, y los dos segundos casi que también.
Por falta de predisposición, inviabilidad en la planificación deportiva o “escaso” presupuesto, Torres, Villa o Cesc son jugadores que deberían quedar descartados de toda planificación.
Quedan, pues, tres futbolistas con verdadera calidad para ser titulares en el Real Madrid. Silva, Alonso y Cazorla.
Fichar a estos tres futbolistas sería una suma de calidad importante pero significaría no poder fichar mucho más, tengamos todo en cuenta. ¿Podrían además volver futbolistas como Negredo y Granero? Seguramente sí, puesto que las opciones de recompra no llegan en ningún caso a los 10. ¿Podrían plantearse los fichajes de defensas españoles, baratos y con proyección? También, ahí están Ivan Marcano y Roberto Canella, por ejemplo, que tampoco superarían los 10 millones.
¿Estaríamos hablando de una plantilla con muchos españoles? No cabe duda de que sí.

Pero la cuestión es: ¿podríamos haber hecho una plantilla todavía mejor, sólo que con menos españoles? TAL VEZ SÍ… SEGURAMENTE SÍ.